Ya han pasado 5 meses y hasta ahora es que va aterrizando la desesperanza ya el viaje imaginario a Lisboa o tu recorrido ñor africa se ha quedado sin ideas que meterle para saberte entre nosotros.El ritmo angustioso de entenderte extinto marca un compás diferente en mis latidos, una especie de aire seco que atraviesa los pulmones como cuchillos, porque la realidad es que en 5 meses ya no queda mucho de ti que nos haga sentirte distante. Ya se acabaron los videos ocultos que llegaron de sorpresa, ya no hay más notas de voz que escuchar y empiezan a perderse los datos que dejaste en las actualizaciones donde tus claves son necesarias. Compartíamos ese secreto inclusive la misma clave pa todo, éramos tan básicos y tan complejos como hermanos, extraño pelearte creyendo que te estaba ayudando, extraño un mensaje de auxilio donde al final te decía que allí siempre iba a estar pa ti. Extraño tu competencia pa todo eras mejor que yo porque todo lo hacías sin esfuerzos. Los vacíos de la muerte deberían ser materia obligaba en la filosofía de la vida, y gracias a que hace par de años Conoci el estoicismo hoy por hoy he aprendido a cargar tus recuerdos sin juzgar al tiempo o las circunstancias de tú explicable partida. En 150 días, madure promesas que te hice y ayude a gente que lo necesitaba, no salió tan bien el asunto pero se hizo. En 150 días retome escribir como hábito para dejarte en lugar de velas como ofrenda regalarte los versos de mi espíritu triste como tributo.
Te amo hermano, que la muerte no se llevará todavía esa parte de mi hermandad, y hasta mi último aliento te recordaré bonito. 150 días son mucho más que aquel 26 de junio. Cada día sabiendo que no vendrás es extrañamente largo. Cuídanos desde donde estes.