1 año.

Esto que estoy tratando de escribir le he puesto muchos títulos. Me he quedado viendo el título antes de escribir y son tantos que no he podido descomponer el contexto de un año en un simple comienzo que me inspire a seguir escribiendo. Es bastante extraño la sensación de tratar de recoger pedazos tirados por todos lados y darle forma.

La historia, pues no es nada nueva. Pocos extraños tienen acceso a mis memorias y no busco escribir para convertir mis palabras en nada que retumbe en más allá que la pantalla de mi teclado mientras ando en esto. Pero recoger pedazos del alma a veces toma tiempo, en mi caso; un año y contando. He almacenado cada nota de voz, en archivos comprimidos y en dos cuentas de respaldo, con claves bien sencillas por si el olvido se apodera de mi, lo mismo he hecho con cada imagen, cada video tuyo. Sentarme a escribir esto no me tomara más de una hora. Porque solo debo dar la forma textual a un sentimiento que está allí, la tristeza es hoy como un barco abandonado y aún amarrado con ese fino hilo conector con el que nacimos, y aunque muy fino resiste aún a cada ola que intenta alejarlo del muelle, admito que me niego a soltarte. Los recuerdos son puñales que queman cuando pensamos en la justicia de las cosas. Visto desde aquí es egoísta recordar una muerte de alguien bueno, suena injusto y aunque Ya culpé, ya perdoné, ya comenté, ya ayudé , ya sentencié y madure, solo me toca soltarte. Dejarte cumpliendo tus años en la eternidad mientras nuestras energías convergen en algún punto de la inexistencia física.

He tenido el coraje ya estos últimos días de ver películas de hermanos. La lista es larga. Unas me parecían cómicas hasta antes de la partida de mi hermanito, y otras profundamente tristes a las que no podía, simplemente cambiaba el canal, pero ahora les empecé hacer frente, las he llorado todas y la vulnerabilidad de recoger mi sentimiento de perdida ha sido liberador. Logre empezar a soltar esa amarra, en un muelle pequeñito a ese barquito le dije adiós y se fue a un océano sin final.

Un año es como el horizonte y ya casi no se va a ver ese pequeño barco que se marchó, como dice el video meme que me hizo editarle cuando se iba de viaje. La vida es pequeños pedacitos superpuestos sobre lo que más nos apasiona. Ser hermano mayor era una pasión, hoy simplemente ya no está ese cargo a mi nombre.

Antonio, ya no estamos tan tristes, tus recuerdos nos quiebran la voz al empezar a nombrarte pero terminamos siempre alegres de saber que en toda tu existencia la única cosa mala de verdad fue morirte a destiempo, todo lo demás la sombra de la muerte se encargó de que te recordemos Perfecto. Las lagrimas son más distantes, pero cuando salen son verdaderamente sinceras y dolorosas, eres una tristeza que se acumula con cada experiencia nueva que me toca vivir sin ti. Eras merecedor de todo lo bueno, y cada buen sabor que nos regala el destino lleva un toquecito amargo de saber que no estás aquí recibiendo tu parte.

Si de verdad existe algo más allá de este plano que compartimos por tus escasos 31 años, espero que estés bien. Que sea todo bonito como nos venden los soñadores de la fe. Si dónde estás es un lugar intranquilo, espero logres conseguir La Paz que te debes haber ganado si o si por la bondad con la que viviste. Si has evolucionado en una energía que reencarna espero hayas vuelto a este plano con toda la sabiduría del universo y logres una vida perfecta, que llenes corazones igual que lo hiciste en el que te tocó compartir con nosotros.

Mis sueños se han puesto en pausa, lo tenia todo hasta el 26 de junio de 2021. Era un millonario en la tierra, y perderte resto muchísimo a esa riqueza y eres algo que nada material va a entregarme. Vivo agradecido ahora de la fortuna incompleta que me ha quedado sin ti, a mi forma el afecto de los que quiero lo es todo, y aprender a caminar con un vacío que te arranco esa sed de querer más y más en esta vida, es difícil. Por eso mi adorado hermanito hoy más que nunca trato de “vivir la vida” pensando en lo corto que puede ser este paseo.

Cuídanos desde donde estes, petición egoísta está. Pero tú sabes pa no perder las tradiciones que nos identifican de alguna forma. Y una y mil veces abro mi corazón por ti, mientras transité este mundo para asegurar que fuiste el mejor regalo posible. Extrañarte más no puedo.

Eternamente hermanos. Te quiero.

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