A mi abuela, mi ser humano preferido con más edad sobre la tierra (pa no decirte viejita)

Mi adorada abuela, me voy a tomar unos minuticos pa rendirte honores hoy en tu día de cumpleaños, que toy seguro es bastante edad.

Me siento orgulloso, de ti. Todos los días que trato de explicar mi obsesiva manía de hacer cualquier cosa “bien”, incluso las cosas no tan buenas de la vida, me esmero por que me salgan perfectas. Y tú, tienes muchísimo que ver con eso. Porque no era la escardilla o el rastrillo, no fue la brocha o los platos sucios de la cocina, no fue el cepillo y la manguera pa regar tus matas, ni los cientos de mandados que me permitieron recorrer a toda velocidad en la dirección donde me encaminarán tus órdenes.

Aunque refunfuñe muchas veces, hoy debo agradecerte por esa obsesión que a la final me ha vuelto un mejor ser humano en esa carrera donde compito conmigo mismo, es por ti que aunque no salga ganador intento siempre hacer las cosas de la manera en que se deben hacer, porque me diste el valor del tiempo al ocuparme, y que aprendí a sacarle brillo a la excelencia sea lo que me toque hacer para mantenerme ocupado en esta maravillosa tierra.

Todos mis recuerdos me llevan a ti, de alguna u otra forma la mata de naranjas de la 5 tiene tu sello en todo lo que somos como familia, las dulces naranjas incluso las no tan dulces como yo forman parte de tu árbol, el que con esmero cuidaste de cuanta tiña le caía, no se cuantas veces se limpio su base, cuantos helechos se guindaron y cuantos bloques se cambiaron en su pata. Pero ese árbol eres tú, eres el centro de un patio bonito, y al igual que tu jardín que rodeaba ese naranjo el guionista te dio el regalo más Perfecto de todos, poder rodearte siempre de la gente que te quiere, y los que como yo y otros tantos hoy no podemos abrazarte te llevamos con nosotros con los recuerdos más sinceros y bonitos.

Te quiero infinitamente, y mientras nos volvemos polvo cósmico o llegamos a ese puerto seguro donde nuestros ángeles nos esperan, quiero que sepas que gracias a ti, siempre que camino hacia el futuro me siento orgullo por mis raíces, porque tú eres la base que lo conecto todo y me hizo sentir siempre que venga de donde venga y vaya donde sea; la familia es un regalo inspirador.

Nos vemos pronto y si no, llévate hoy estás felicitaciones de parte mía y de los míos que te queremos un montón.

Con el más ácido de sus nietos.
Parte de su tribu, Magdri toma la foto. Y Antonio seguro andaba por allí también.

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