42 años, ya sin suspiros!

Debería rendir un pequeño homenaje a mi memoria hoy que le entrega a el viaje de este servidor un dígito más en la cuenta.

Desde que Antonio murió, ya no cuento los años que cumplo, deje de sumar y comencé a restarle, tiene un poco más de sentido cuando entiendes que los años que sumas son el reflejo directo de años menos que te quedan. Pero como importante es esta fecha no puedo dejar de lado a la compañera de este ajetreado plan existencial de un día a la vez.

Esa suma hoy se viste de 20 años, y es que mi aniversario importante con la mujer de mi vida ya tiene dos décadas y debería empezar asegurando como diría el gabo “no es por quien eres tú; sino por quien soy cuando estoy contigo”. Elevando esta oración al nivel más individualista de una relación soy un amante servidor de la sinceridad y de las verdades sin filtro y está razonable verdad llena de caprichos y momentos tiene un color mágico dentro de mis emociones ya maduras. Comparando lo que fui y lo que soy en esencia con más canas considerablemte con más kilos y no se si con distintas ganas, la razón de mi felicidad tiene un nombre bonito, una cara blanquita llena de pecas, un pelo amarillo los últimos años que se ha vestido de rojo y de negro, solo por complacerme.

No puedes escribir una carta de cumpleaños para ti mismo un 14 de febrero día de tu aniversario número 20 con el amor de tu destino, con la que aprieto mis manos en momentos difíciles y con quien palmo las caricias más sutiles que nos regalan los buenos momentos.

Belinda Marin, tu extraño señor gruñón hoy se está haciendo más viejo y los recuerdos de todo este tiempo juntos me hacen sentir que no hay crisis de 40 ni de 50 ni de nada. Porque contigo no existen esos términos, contigo las reglas son básicas y la más importante es: “y seremos felices” y por eso es que yo sin ti, resulto ser menos, eres el valor de mi buena fortuna, la tranquilidad de mis noches y la que pinta mis sueños más bonitos con tus colores pasteles llenos siempre de una sonrisa bonita al final de todo.

Tratar de resumir 20 años juntos es imposible, escribirte un libro resultaría muy largo y como siempre escribo para una sola persona, estoy seguro que ni tu libro vas a leer. además mis musas son tristes, trágicas y dramáticas, y en nuestra relación los detalles negativos han valido muy poco como para que me inspiren. Por eso enaltezco lo bueno. Me aferro a ti por el cordón grueso y le doy cabida solo a las buenas formas de nuestro más sincero amor.

Negado a celebrar nada, ni siquiera motivado que hoy sea nuestro aniversario, mi día de cumpleaños y también que seas mi mejor amiga. Porque quien no tiene de mejor amiga y confidente a su pareja no sabe el valor que representa en la madurez de su espíritu. Así que como me conoces tan bien. Sabes que de celebraciones no soy, va conmigo el llenar de detalles sencillos todos los días. De tomarte fotos descuidada mirando hacia tus adentros, captando el momento en donde el silencio te hace un marco Perfecto así la fotografía más desenfocada de esas dentro donde un elevador, inclusive.

Gracias esperanza de mi cotidianidad, el relleno de mis arepas pálidas, ternura de mis toscas expresiones, rareza de mi amor sencillo que lo llenas absolutamente todo sin medir nada.

20 años tienen la historia que recordamos sólo tú y yo, los próximos 20 años tendrán los recuerdos de quienes formamos como hijos y por eso el esfuerzo necesita ser mayor. Para que nuestros hijos vean en nosotros el espejo del sacrificio diario y de que el entendimiento en la vida es posible. Porque para muestra tu y yo, de que siendo agua y aceite hemos aprendido a valorar como dijo el Gabo, a querernos más por lo que somos cuando estamos juntos que lo que representamos cada uno en sí.

Buenos dias, buenas tardes, y hasta mañana. Porque mis buenas noches! Están junto a ti. Y todas son excelentes….

Te amo, tú Angel guardián!

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