26 de junio 2023

Por extrañas razones, no puedo dejar de contar, no puede uno pasarse el Swift de que el tiempo paso y el capítulo está cerrado, efectivamente estamos menos convulsionados emocionalmente, el peso de la ausencia ya es más llevadero, y aún veo lejos esto de que un 26 de junio no sea importante en las memorias.

Lo que voy a contar hoy es una de esas experiencias que conectan, esa semana en que Antonio murió yo tomé varios días encerrado que no quería hacer absolutamente nada, y navegando en la YouTube di con un programa de un blog Travel de un moto viajero español llamado Agustin. Su canal #soytribu, me ayudó en ese primer capituló que vi envuelto en la Amazonia de miles de inconvenientes del camino detallando la maravillosa experiencia de existir por encima de lo difícil del recorrido, que la esencia es el viaje, hay quienes toman 1 millón de kilómetros sin caerse jamás de la moto y hay quienes con una moto nueva en la vuelta de la primera esquina cambian su vida para siempre. (la moto de antonio no tenía 300 kms)

Yo me quede con eso, y no culpe a la moto, ni a las condiciones, ni al guionista, ni a la doritos ni a Fernando, después de la rabia aprendí a culpar a Antonio. Y no creo que ni culpa puedo llamarlo, creo que es entregarle su responsabilidad.

El capítulo de hoy, dos años después ha sido increíble, él pana Agustin en Mexico un accidente, descriptivamente de los más pendejos que se puede analizar. Una calle de una vía entre dos carros no a más de 40 km/h. el vehículo que recién se estacionaba abrió la puerta, él pana tribu impactó su cabeza contra la esquina superior de la puerta y rebotó contra el carro en movimiento cayendo frente a este he impactando coxis y parte posterior de su cabeza nuevamente contra el asfalto.

Le tomo 6 años recorriendo el mundo en una moto para tener su primer accidente, dos segundo más o tres segundos menos esa maniobra que debe haber repetido miles de veces no hubiese cobrado la experiencia. La suerte de su buen casco protector le permitió salir de eso con unos buenos golpes y una gran historia. Describir las fatalidades de unos y otros es tonto. Porque una vez más la vida se compone de eso “un viaje en camino pedregoso lleno de momentos” quienes pasen lamentándose de las caídas por el camino, pues hasta que sea la última vivirá una vida extraña. Quien aprende a sacarle provecho a lo malo del camino, disfrutará más este viaje.

Hoy es 26 de junio. Gracias Antonio, gracias Agustin, gracias Belinda, Gracias Magdri, Gracias Pa, Gracias Ma, gracias a todos mis amigos, y a todos los que sin saberlo aportan algo bueno o malo, he aprendido en dos años a cambiar cómo se camina. A dejar de vivir creyéndome eterno, a entender la fragilidad del presente y a ni siquiera pensar en lo que toque por venir. “Si se hace bien desde el primer momento” sea lo que sea incluso existir será mucho más sencillo de llevar.

Espero, que el destino me ayude a escribir con menos drama, que aprenda a inspirarme por musas menos conflictivas. Que la tragedia no sea lo que me permite conectarme con lo que escribo. Y lograr de aquí a unos cuantos 26 de junio más. Que hoy no es más que otro día, otra fecha! Otro tachado en el calendario como logrado!. No es más que eso.

Feliz 26 de junio para ti mi adorado hermano, que la eternidad te mantenga en paz donde sea que te encuentres.

Por siempre tu hermano, Ángel M.

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