Hace muchos días que no me conecto! Llego el mes en que hago recuento y termino eliminando mis seguidores de instagram. Misteriosamente subí a 60 este año. Volví a mis números reales. 14 seguidores y 14 personas que sigo. Las únicas personas que me interesa sepan de mi. Las que se alegran de mis logros y los que sufren los desaciertos del guionista.
Este año, sumamos un diciembre más con uno menos, la muerte ha sido condescendiente y nos ha perdonado la lista y seguimos en lo que cabe completos ha pedazos. Misteriosamente a pesar de estar rodeado de los mismos escenarios estoy viviendo una etapa bastante singular, mis voces internas a veces se escuchan menos, arrastro menos cargas y me siento cada día más extraño cuando me doy cuenta que la personalidad que tengo conmigo mismo me gusta un poquito más cada día. Suena a distopía admitir algo como eso y no sentirme loco. Pero he pasado la mitad de mi vida y van mis días sin escucharme por dentro, el ruido de mis personalidades resulta a veces ensordecedor:
El papá de Valeria con casi 20 años y una vida que cada día la hace alejarse más y más. Y si me acerco dice esa voz? Y sino?. Seguirá por siempre siempre mi muchachita bonita.
El papá de nacho, mi campeón vivaracho que está volviéndose un maestro en hacerse el pendejo. Mi orgullo cromosómico generacional, a veces quisiera estar más tiempo contigo pero tu mundo digital te mantienen alejado de mi mundo cansado.
El papá de Natalia, mi energía hecha carne, el espejo de mi alma, la gota más bonita de mi descendencia. Quien une los fragmentos de mis desconciertos momentos de tristeza.
El hijo de Blanca. La mamá que termine adoptando como mi hija por las ocurrencias del destino. Mi refugio más seguro de saber que aunque las voces me atormenten de cansancio siempre está a una puerta de distancia el abrazo más sincero de todos.
El hermano de Magdri. La que me mantiene con el corazón entre dos banderas, dándole brillo a una y sacándole el brillo a la otra pa tratar de entender que el corazón puede estar seguro entre dos mundos.
El cuñado socio de Manuel, mi consejero y mejor amigo. La persona en quien puedo confiar esa última bala que salva vidas.
El hijo de Martín, ese papá que me entrega aún con su ancianidad más dolores de cabeza que consejos.
El jefe de su empresa. La que he parido como un hijo más y que esta próxima a cumplir sus primeros 10 años.
El amigo de Bladi. Mi hermano de otra patria que me ha regalado la mejor experiencia profesional. Me enseñó la pasión de este oficio y le agradezco profundamente su humildad de ver la vida.
El papá de otto. Mi perro adorado! La sonrisa más sincera que me recibe todos los días.
El amigo del grupo. Ese que tiene casi 30 años de fundado y que se mantiene tan vigente como la sombra del pueblo que nos vio crecer, jairo, leo, pedro, carmen, ricardo, kiko, daniel, komeini, Jonás, Juan Carlos.
El hermano de un Antonio. Ese recuerdo bonito que me llena de tristeza todos los días un poquito al recordar que no existe después de la muerte nada que reemplace un amor de hermanos. Mis lágrimas que trancan la garganta, mi abrazo más extrañado, mis consejos vacíos que hoy vuelan en la memoria de la eternidad.
Y por último, la voz que más me gusta escuchar! La que amalgama todo, la que en mi arroz con mango emocional me grita aún con su inocencia de niña bonita la suerte que he tenido de acostarme con ella y levantarme junto a ella todos los días de esta vida hermosa de ser un esposo. Esa voz es la que equilibra todo, es la persona que le da a mi personalidad ese toque de sensatez y me entrega con su plenitud la cordial realidad de saberme completo. Mi refugio seguro al cansancio y quien me regala día a día caprichos grandes o pequeños pa que el equilibrio entre las desgracias y la felicidad sepa mantenerme cuerdo.
Esas son mis voces, el reflejo de mi personalidad que se debaten por dentro lo que soy. Y forman ese todo de lo que escucho. La vida es eso. Entender que no somos solo nosotros. Que somos un carácter formado por lo que nos rodea y aceptamos como propio.
A veces estoy muy ocupado pa acordarme de esto. Que me debo a mí y al esfuerzo de escucharme con más sentido que razón cada afecto que me importa, las demás voces fuera de esa lista no me restan si gritan, si se mantienen en silencio y no emiten ni el más discreto murmullo. Por eso cada día escucho menos.
Para darle el valor a cada una de las voces que me hacen ser ese hijo agradecido de quien quiera lleva este guion. Mantente en refugio seguro. Que las voces en mi interior están todas tranquilas y agradecidas.