10 años! Con olor a Panamá

Y con sabor, con color, con sentimiento y emociones que nacieron aquí, que han desplazado de a poco ese cariño por lo patrio. Que cada día se suspira menos, que el volver pa tras ca vez es menos recurrente en los planes del futuro. 10 años. Carajo es que es bastante, la suma de tantos días superan los 3500 amaneceres por estas tierras de Dios, ligero de cargas en la cabeza y ocupado trabajando incluso más que recién llegado. Las canas ya adornan los laterales y mis mayores ya se tiñeron de completa ancianitud!. El tiempo no perdona, no espera y no da chance a veces ni de mirar pa tras!.

Mis afectos más bonitos la panameña Natalia me regaló en la sangre el amor por una nueva bandera. “Yo soy la panameña papi!”. Y la que nos entregó desde hace 7 años el entender que aunque más venezolana que los hermanos mayores, a disimularle los modismos locales como propios. Pa que no se críe como una extranjera en su propia tierra.

Hace 4 años nos llegó OTTO, el fulo itsmeño con peor carácter que he conocido. Pero con un amor inquebrantable hacia mí, mi mejor terapia pa sobreponerme a lo que nos tocó vivir hace 3 años y unos meses. Sin OTTO creo que me hubiese tenido que recetar con doctores pa aprender a vivir sin los dolores de cabeza de Antonio.

En la búsqueda incansable de un ansioso como yo, logré entender que las cuentas son de gente desocupada, y por suerte me ocupo muchas horas del día en sobrevivir. No ha sido tarea fácil. A veces extraño lo tranquilo de nuestros años en venezuela. Que sumados son de a 10 en 10 los capítulos.

La vida nada nos quita ni nada nos da. Somos pasajeros y en el camino al único destino seguro solo guardamos memorias unas más bonitas que otras, solo es eso. Decidí viajar sin maletas! Disfrutando las paradas entendiendo los procesos y sobre todo aceptándolos, somos simples marionetas de una entidad cósmica que nos supera por mucho. Y aunque crueles muchos momentos, siempre hay unos que son maravillosos todo sería un escenario más realista y menos esperado, me tocará ver también el nacimiento de muchas nuevas oportunidades, que mientras más canoso estoy menos lujos me doy a perder ninguna de ellas.

Gracias mi amada esposa, por permitirme estar contigo, mientras sumamos 10 años en Panamá nuestra cuenta va por 20 y tantos!. Gracias a mi vieja por ser ese bastón de apoyo inquebrantable en la casa. Gracias a mis hijos por venir con el programa sencillo y no ser jodedores; aún!. Gracias otto de nuevo! Por ser mi más leal y afectivo ser vivo. Gracias Carmen por regalarme la única amistad sincera sin colores ni condiciones ni matices complicados. Gracias PA por no cansarte de enseñarme como no se debe ser y mantenerme motivado. Gracias Manuel por a pesar de las fallas mantenerte allí constante en nuestros proyectos. Gracias Antonio, porque aunque no estés con nosotros la energía de tu hermandad es mi regalo más preciado. Y gracias Magdri, porque eres mi cable a tierra mi conexión más sagrada con lo que representa el valor a la familia, la pieza cable de mi identidad la fórmula que completa de donde vengo y a donde voy sin perder mis promesas. Y aunque de pronto se me pierda hoy en la memoria otro agradecimiento en esta década quiero agradecer profundamente a quien no se dedicó a joderme! A veces es mejor dar gracias por eso que por los falsos empujones de la vida que me lanzaron a los voladeros.

En esta vida no se cierran capítulos! Si uno no dirige ni siquiera a veces que es lo que va a desayunar como puede estar cerrando capítulos de décadas!

A trabajar que mañana es 15 y toca alquiler y cuota del carro.

Un abrazo y pa lante.

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