Hoy, 14 de febrero de 2025, es un día que marca no solo mi cumpleaños número 44, sino también 22 años de matrimonio con mi adorada esposa Belinda. Es una fecha que me invita a reflexionar sobre el paso del tiempo,
Sobre los sacrificios del día a día, las pérdidas que han dejado huella en mi corazón y las bendiciones que han llenado mi vida de amor y propósito. Este día es una mezcla de emociones: alegría por lo construido, nostalgia por lo perdido y gratitud por la familia y amigos que me rodean.
Hace cuatro años, en mi cumpleaños número 40, la vida era diferente. Mi hermano Antonio estaba presente, compartiendo risas, sueños y proyectos. Dábamos todo por sentado. Su partida dejó un vacío que aún resuena en mi, Antonio no solo era mi hermano, sino también mi confidente y socio en esta empresa que arrastrábamos en la cuesta . Hoy vamos en la bajadita, Su ausencia fue un golpe duro, y ver la carreta medio vacía a veces me complica por dentro, y aunque aprendí a estar sin él no fue fácil conseguir el impulso para seguir adelante, honrando su memoria con esfuerzo y dedicación. Hoy, al mirar atrás, siento una profunda tristeza por no tenerlo aquí, pero también un inmenso orgullo por haber logrado que nuestra empresa creciera y se consolidara, incluso en su ausencia. Él siempre creyó en mí, y sé que estaría feliz de ver cómo hemos superado los desafíos.
En medio de esta reflexión, no puedo dejar de sentirme agradecido por tener a Belinda a mi lado. Hoy celebramos 22 años de matrimonio, un viaje lleno de amor, complicidad y aprendizajes. Belinda has sido las mil rocas de mi refugio, mi fortaleza, mi compañera en los momentos más difíciles y mi mayor alegría en los días felices. Su apoyo incondicional es fundamental para todo. Juntos hemos criado a nuestros tres hijos: Valeria, Nacho y Natalia, quienes son el reflejo de nuestro amor y esfuerzo. Verlos crecer, soñar y convertirse en las personas que son hoy es uno de mis mayores orgullos.
Hoy también celebro a mis padres, Blanca y Martín, que aunque separados permanecen junto a mi enseñándome cuánto vale la familia. A mi hermana, a mis sobrinos Laura y Alonso, y a mi compadre Manuel, les agradezco por estar siempre presentes, por ser parte de esta gran familia que, aunque dispersa en Valencia, el tocuyo o Panamá, mantiene un vínculo inquebrantable. Y, por supuesto, a todos los amigos que han aportado su «granito de arena» a este mundo complicado, pero lleno de posibilidades. Su apoyo y cariño han sido un regalo invaluable.
Este cumpleaños número 44 es un recordatorio de que la vida es un equilibrio entre la alegría y el dolor. Y aunque hay días en los que la tristeza parece ganar la batalla, la presencia de Belinda, nuestros hijos, mis padres, mi hermana, mis sobrinos y mis amigos me recuerdan que hay razones para sonreír y celebrar.
Agradezco por los 44 años de vida, por los 22 años de amor con Belinda, por nuestros hijos, por nuestra familia y por los amigos que hacen de este mundo un lugar mejor. Sé que el futuro traerá nuevos desafíos, pero también nuevas oportunidades para crecer, amar y recordar. Hoy celebro la vida, el amor y la resiliencia, porque son estos los pilares que sostienen mi historia y los que me guían hacia lo que está por venir.
Lo cierto, es que a partir de hoy, mi vida junto a mi hermosa esposa tendrá más días con ella que antes de tenerla conmigo!. Y en esta etapa es donde más debemos
Esforzarnos por darnos el
Valor que representamos
Uno con el otro.
Gracias por ser mas que mi media mitad!
Eres mi regalo más bonito siempre.
