Terrasol.

Hoy después de 16 meses cerramos este capítulo, el último que me di el lujo de vivir al estilo hakuna matata. Con este cierre se trancan las puertas a esa forma de vivir a lo antonio!/. Decisiones malas!

Mucha vista! Mucho de todo! Tanto que fue imposible soportar la desgracia de vivir rodeado de malvivientes. La vecina de arriba ni con juicio de por medio ni multas aprendió a vivir. Y mi tranquilidad vale más que esto. Hoy cerramos Terrasol. Con su vista bonita hacia el mar que nunca pude oír a menos que fuese a las 2 am que no pasaba ningún carro por el corredor que nos separa. No extrañaré jamás los viernes sábados y domingos con el despecho de nuestro mal viviente preferido de boca la caja. Que celebraba cuando desacierto y victoria se le atravesaba. Ni ventanas blindadas antirruido fueron suficientes pa aislarnos de él.

Hoy dormiré tranquilo sabiendo que aunque puedes creer que todo es bonito! Por dentro se siente feo. No dormir, no descansar y entregar lo peor que tienes a unos desconocidos! Naaaaah eso no vale la pena.

Hoy me cambian una cueva por este apartamento y agarro vivir en una cueva; así de mala fue esta experiencia.

De aquí en adelante! Decisiones como estas nada de tomarlas a la ligera.

Porque aunque ya no necesitemos en el futuro casas tan grandes por andar con 3 hijos y dos perros, consideraré La Paz por encima de cualquier plus adicional con el que vengan las casas.

Mudarse es la acción voluntaria más fea de este mundo! Al enemigo toca desearle una mudanza! No hay cosa más intranquila que esta.

Gracias Terrasol! De lo malo también se aprende. Y de aquí me voy con una enseñanza tremenda: la vida al estilo hakuna matata requiere solo dos cosas, que no te importe nada! O que te importe mucho todo. De resto no hay punto medio para sentirse tranquilo dentro de allí.

Desde mi rincón preferido, en la cocina agarrando el sereno.
Los diablo rojos a toda música cualquier día de la semana.
La única hora en donde se pueden escuchar las olas

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