Cuando la mamá de uno se va. A un viaje de esos largos siente uno bastante el aislamiento al que nos sometimos hace más de 10 años. Se siente vacía la casa, y hace una falta tremenda el ruido. Saber que en la cocina siempre estás, o en el mueble viendo TV. Pero en algo andas.
Entendemos que no eres ni de aquí tampoco de allá. Pero tenerte con nosotros temporadas largas como esta. Nos hace tremendamente dependientes, sobre todo Natalia.
Las despedidas son odiosas, sacan de ti lo más íntimo. El sentimiento más mezquino de todos y es el de hacernos creer hasta que dices chao. Que somos eternos! Que las despedidas aunque confiamos que no, algunas veces resultan para siempre. Hoy estás lejos! Ya en tu casa. Con tus otras ramas. Con lo que le da sustento a tu energía vital. Y nada se puede hacer solo esperarte de nuevo. Que tengas un buen viaje mi vejuzka. En Panamá te queremos y extrañamos siempre.