A veces miro al cielo.

Puede que lo haga buscando una nube y ver si me arruine el día con una de esas lluvias torrenciales de Panamá, pero en realidad veo las nubes a ver si veo alguna señal de que estás bien. Que vuelas sabroso y que esa estela que se hace detrás de esos aviones eres tú agarrando colita, a veces consigo ver algún arcoíris que sella nuestra paz, esa que hemos conseguido sabiendo que por ti hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance para que tus decisiones fuesen las correctas. Pero la mejor forma de ver al cielo es escuchando a todo volumen a Tonny Bennett cantando Over the Rainbown. Porque sé mi querido hermano que aunque mis ojos se empañan cuando escucho esas canciones tú estás disfrutando alguna buena cerveza al final de alguno de esos arcoíris.

A veces veo al cielo y te imagino aprendiendo a ver la vida en la eternidad porque tanto que te falto por vivir aquí debe tener una especie de manual de cómo funciona la eternidad, hermano si no nos volvemos a encontrar y quienes terminen por recordarnos deben saber que existieron dos hermanos que se quisieron demasiado. Y que aunque la muerte se volvió una cortina que separa, el amor por quienes te recordamos bonito sigue intacto, hoy miro al cielo por ti.

15 semanas

Que arrecho, 15 semanas a veces resultaban tan cortas, uno casi inmediato al reflexionar en el tiempo transcurrido decía: verga han pasado 3 meses!, los momentos corrían distinto antes de tu partida hermano mío. Y no es que siga con el cuento cursi de creer que te fuiste a destiempo, o qué injusticia o que desgracia, no nada de eso, la realidad de las cosas muchas veces es difícil, es aceptar que vivimos un instante temporal que dependiendo como vivas permanecerás como un recuerdo en quienes te sobreviven en el amor y eso representa mucho más que las promesas de un futuro incierto a nivel espiritual. La conexión que nos unió que tuvo un toque de magia si hemos tenido la oportunidad de nacer como familia en esta vuelta del destino que nos ha tocado compartir y mientras más reflexiono me doy cuenta Que difícil es la vida y sus encantos, antes de todo el desastre emocional que ha dejado tu ausencia podíamos medir los días con una rutina casi inequívoca, donde marcábamos los días del calendario con un recuerdo que nos entregaba el Facebook porque ha resumidas cuentas ya no almacenaba dentro de mis memorias nada. Me había vuelto un autómata circunstancial y vivía por vivir. Existía por transitar este sendero que me tocó. Y pues aunque injusta la lección aprendida me las he apañado en valorar y ver qué si hay mañanas en que no quiero levantarme pues no lo hago, deje de programar el destino al que creo llegaré y he acortado esa ilusión extraña de vivir creyéndonos inmortales. 15 semanas suenan tan pocas, tu vida completa fueron poco más de 1500 semanas, nos toca darle forma a tu amor para que quienes te sobrevivimos y te recordaremos por siempre tengamos esa imagen bonita de ti.

Las pequeñas historias son tesoros incalculables en nuestras memorias.

Muchísimas veces cuando un ser querido no está, los recuerdos se magnifican, y aunque desaparecen casi todos los recuerdos grises y los bueno y bonitos recuerdos florecen no se pueden dejar pasar pequeñas historias compartidas: un día de esos tantos en donde por horas estábamos juntos trabajando, Antonio me dice Ángel te voy a mostrar una vaina que te va a cambiar la forma de ver a la gente que está allí afuera hablando. Y se puso hacer pequeñas conversaciones superpuestas de la gente q veíamos a nuestro al rededor, y decía unas pendejeras que yo me impresionaba. Hay talentos ocultos, y Antonio tenía el de la imaginación muy muy bien desarrollado. Como sabías sacar sonrisas por más arrecheras que entregabas siempre.

Quisiera tener más, pero juntos no llegamos a 100 fotos. Increíble de tanto andar en mil caminos como hermanos y no tener más recuerdos, claro como siempre estábamos solos quien carajo nos iba a tomar la foto, eso era muy 1 de cada 10 como siempre decíamos. Tremendo tesoro en mis memorias, ver que siempre estuviste tan feliz. Un abrazo que llegue a la eternidad mi adorado hermanito.