Que recuerde. Una amistad verdadera dura mucho tiempo. En este último viaje que hice perdí de un solo tajo a 3 de mis mejores amigos. De esos que me atrevía a contar con los dedos de una mano. El despecho? Jodido! Pero el cariño no se mendiga. Y fue una decisión más que sana, hay situaciones extrañas en amistades que presentan fecha de vencimiento. Porque aunque sientes que en el alma está sellado un para siempre, la realidad es que el tiempo y la distancia no perdonan. De pronto la culpa fue solo mía! O a lo mejor circunstancialmente el drama de lo que no fue me invento este pretexto, pero se sintió distinto. Un viaje en donde tus mejores amigos me hicieron sentir que no era de ella, que no tuvieron el mínimo interés en hacerme sentir en casa. Así como fue las otras tantas veces, y les doy la justa razón! Ir por par de días no te convierte en su tribu. No padecer ni disfrutar el día a día te aísla en una realidad poco idealista. Los mismos cuentos! Los mismos chistes, escenarios que se desgastaron hace décadas y que las actualizaciones solo fueron alimentadas por diferencias que nos alejaban más que la distancia que nos separa. A la final no es tan incierto! Yo dejé de ser de allá hace mucho tiempo, y aunque arrastro en mis emociones el mayor de mis afectos por lo que fui, por lo que fue, incluso aferrado a veces a una historia presente que ya no está. En este viaje decidí ser ese que no visitaba, ese que no planeaba, ese que no dirigió! Y fue decepcionante, descubrir que era amigo de ellos solo porque este lado de la cuerda era el que la tensaba, a la final siempre fue (o de pronto no siempre) una amistad des balanceada.
Cuando decides perder un amigo de más de 30 años! Claro que pega en el alma. Pero a veces el proceso está lleno de eso! De soltar, de alejarse de entender que ni una amistad sólida se sostiene de la nada. El equilibrio lo es todo!. No me quedan muchas palabras, no condenaré ninguna ideal actualizado que fracturó el presente. Solo me queda un tremendo agradecimiento de saber que tuve los mejores amigos de este mundo! Esos que escogí como mis hermanos. Y que fielmente se perdieron solo por las arenas del tiempo y no por un cruce negativo de cualquier idiotez (Asumo).
A ustedes! Mis hermanos de la vida, GRACIAS. Fueron parte de mí y serán por siempre una historia llena de aventuras. Las canas! Son el fiel reflejo que la vejez no llega sola. Siempre llega quitándote las cosas que más te importaban. Dejando el vacío de lo que fuimos para hacerte compañía en los momentos más lentos de nuestra existencia.